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La problemática de la vivienda para la clase media en Argentina, en un espacio de opinión abierta generado por GNI

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Archive for Junio, 2010

Una de las restricciones estructurales que enfrenta el sector de la construcción para desarrollar todo su potencial de generación de empleo y agregado de valor tiene que ver con los problemas de acceso a financiamiento de mediano y largo plazos de buena parte de las familias argentinas.

De acuerdo a estimaciones del Ieral un asalariado formal que percibe el salario promedio de la economía (2.500 pesos netos mensuales, primer trimestre 2010) debe destinar 55 sueldos completos para hacer frente a los costos de construir una vivienda de 75 metros cuadrados, suponiendo que cuenta con el terreno. A fines de los años ‘90 se necesitaban 40 sueldos.

Esto no sería un problema tan importante si las familias tuviesen la posibilidad de acceder a financiamiento para la construcción de viviendas a tasas razonables y plazos largos. En este caso se podría distribuir el costo de la construcción en muchos años y sin una gran presión sobre los ingresos.

Lamentablemente, el mercado hoy no está ofreciendo ese tipo de créditos, por distintos motivos.

El Gobierno anunció hace poco una nueva línea de crédito hipotecario del Banco de la Nación Argentina (BNA). Este crédito llega hasta 20 años, se ofrece fija los tres primeros y variable los siguientes, y garantiza que la suba de a la tasa variable no excederá al de los salarios.

El Ieral estimó cuántos hogares del Gran Córdoba y otras regiones del país podrían acceder a este crédito del BNA para financiar una vivienda estándar. Los resultados son poco alentadores.

De acuerdo a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, el Gran Córdoba contaba con 435.390 hogares en 2009. Dentro de éstos, queda afuera de todo financiamiento bancario el grupo de hogares con ingresos informales, que no pueden ser demostrados: son un 34 por ciento del total (147.034). Aquí se incluyen hogares con asalariados sin aporte jubilatorio, con cuentapropistas sin calificación profesional, con patrones de establecimientos hasta cinco empleados sin calificación profesional o con trabajadores familiares sin remuneración.

Con ingresos formales hay 288.356 hogares. Si se busca financiar una construcción tipo de 90 metros cuadrados, a un costo de dos mil pesos, se deben pedirse al banco 180 mil pesos. Un préstamo a 20 años de este monto tiene una cuota mensual de 2.350 pesos en los primeros tres años. Para pagarla, la familia debe demostrar ingresos cercanos a ocho mil mensuales (la cuota no puede exceder el 30 por ciento).

De acuerdo a las estimaciones propias, sólo 2,4 por ciento de los hogares del Gran Córdoba puede demostrar un nivel de ingresos superior a ese monto: son 10.384 hogares.

Dado que suele ser común que las familias subdeclaren ingresos cuando responden al Indec, se ha hecho una segunda estimación considerando ingresos reales 20 por ciento superiores a los declarados. Así, la participación de hogares con acceso al crédito se amplía al 3,8 por ciento (16.647 hogares).

Si se compara con otros aglomerados urbanos del país, en el aglomerado Gran Resistencia (Chaco) sólo 0,5 por ciento de los hogares podría demostrar ingresos superiores a los ocho mil pesos, con la declaración de ingresos en la encuesta, y 1,7 por ciento si se supone una subdeclaración del 20 por ciento.

En el otro extremo, en Río Gallegos 83,6 por ciento de los hogares tiene trabajadores formales, y pueden demostrar ingresos superiores a ocho mil pesos, el 16,8 por ciento del total, según la encuesta.

Pese a que puede haber algunas diferencias en el costo de construcción entre regiones, difícilmente puedan nivelar las diferentes condiciones de acceso. Se concluye, entonces que un mismo programa crediticio deja afuera a un mayor porcentaje de hogares en las regiones pobres que en las zonas ricas del país.

FUENTE: La Voz del Interior

Lo argumenta Gervasio Ruiz de Gopegui, experto en desarrollos inmobiliarios. Destaca que hay capacidad de inversión en bienes inmuebles, pero lejos de la clase media

Gervasio Ruiz de Gopegui, experto en negocios y desarrollos inmobiliarios que visitó la ciudad días atrás para participar del posgrado en negocios inmobiliarios organizados por Cadeiros (Cámara de Inmobiliarias de Rosario) sobre las Perspectivas del Real State 2010 – 2011, se refirió al acceso a la vivienda para sectores medios de la población y dio cuenta de una realidad alarmante: “no está en la agenda política actual”.

Tras un análisis de la situación del mercado inmobiliario y perspectivas del corto y mediano plazo, Ruiz de Gopegui, consultado por ON24 sostuvo que es notorio el “déficit habitacional, porque la gente que tiene capacidad de ahorro, no puede comprar bienes inmuebles. No puede acceder”, explicó. “Si uno es gobierno, tu demanda es tu capacidad de generar ahorro. Creo que el país va a seguir creciendo. No es que hay proceso inflacionario con recesión: va a haber ahorro y flujo de dinero que va a hacer subir la construcción. Los economistas prevén una inflación problemática, del 20 o 25, pero controlada”. Para Gopegui esto permite cierta capacidad de inversión en bienes inmuebles, pero en las capas superiores, lejos de las viviendas para clase media.

“En la agenda pública nacional, el tema no existe. Se han intentado esfuerzos los gobiernos locales, como es el caso de Córdoba, pero no pasó lo mismo en el resto del país”, contó. “No está en la agenda. El Hipotecario, que ha dado créditos, no puede colmar la necesidad porque esto obedece al valor de venta de la vivienda. Hoy está muy lejos del salario. La financiación ya no es el problema, sino el costo que tiene para el comprador”, consideró.

“Lo que habría que hacer es plantear un subsidio al impuesto, o de aporte de tierras del Estado, bajar el costo y armar algún tipo de operación de grupos familiares de ingresos de 5 mil pesos (por persona) en Buenos Aires y 3500 en el interior. Gente que puede pagar 1000 pesos por mes. Excepto los sistemas de ahorro previo, en el que uno puede pagar diez años y no acceder”, ironizó.

Para el gerente de New Fidu, “los créditos del Banco Nación están, más para el aviso que disponibles. El producto es una mezcla de arquitectura, amenities, ubicación. En Buenos Aires la inversión está concentrada en cuatro barrios: Boedo, Colegiales, Agronomía, Parque Patricios, Barracas y Saavedra”. En tanto, el ejecutivo piensa que en Rosario al negocio, por ahora lo siguen salvando los compradores premium. “En esta ciudad, todo está muy concentrado en el corredor norte-centro, no hay crecimiento parejo. Hoy se busca, además de ‘location’, ‘quién está detrás’, se busca seguridad después de algunos episodios”.

Sobre Gervasio Ruiz de Gopegui. Arquitecto, Master en Dirección de Empresas Constructoras e Inmobiliarias por la Universidad Politécnica de Madrid (España).  Se desempeñó por más de 7 años como responsable técnico del Departamento de Proyectos Inmobiliarios del Banco Rio. Asimismo fue asesor del Gobierno de la Provincia de Córdoba, y a través de la Corporación Inmobiliaria Córdoba, participó diseño de la estrategia inmobiliaria de la Provincia de Córdoba y Banco de la Provincia de Córdoba. Actualmente es gerente de New Fidu S.A., compañía responsable del área de gerenciamiento y administración fiduciaria del Estudio Aisenson. Es coordinador de la Maestría en Desarrollo de Emprendimientos Inmobiliarios de la Universidad de Belgrano.

FUENTE: Redacción ON24


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